Opinión: El e-commerce en el Perú.

Por Andrés Bouby

Estamos en el 2016, era en la que la tecnología ha tomado un papel protagónico en facilitarnos nuestro día a día. Dentro de la moda hemos visto distintas técnicas utilizadas en el ciclo de producción. El e - commerce forma parte de dicho proceso, llevando el producto final a la puerta de nuestras casas. 

También conocido como comercio electrónico, éste consiste en la compra y venta de productos o servicios a través de medios electrónicos, tales como Internet y otras redes informáticas.

Para la industria textil, moda y lujo, ha sido fundamental el uso de esta herramienta para la venta y expansión de mercados para las distintas marcas, puesto que agilizan el proceso de adquisición con el cliente, evitando que éste tenga que acercarse a una tienda de forma física para obtener lo solicitado.

Las denominadas "tiendas online" han sido la plataforma principal que ha permitido tener un nexo directo con el consumidor, a pesar de las distancias. Hoy por hoy, diversas páginas realizan envíos a todo el mundo, inclusive con un costo gratuito del flete.

En el Perú, son muy limitados los establecimientos y/o marcas que cuentan con esta plataforma. Sin embargo, cada día son más las que se animan por innovar y contar con este servicio. Las principales tiendas por departamento, cuentan con envío directo a diversos puntos del país. 

Si bien el uso de esta plataforma resulta costoso para las firmas independientes, esto no les ha representado un impedimento real, puesto que existen distintas empresas de courrier que logran aminorar esta barrera.

Retos y realidades

La principal realidad en nuestro país es que no existe una cultura de compra de productos o servicios a través del internet, de la misma forma que lo hay en países en el primer mundo, o inclusive vecinos de la región.

El gran reto radica, en que el sistema financiero nacional brinde las condiciones necesarias para que los consumidores pierdan el tradicional miedo a las compras online. Esto debe de ser llevado de la mano con un buen servicio de atención al cliente de parte de las marcas y empresas, en caso sucedan contingencias, las cuales, uno nunca está extento de éstas.

Manuel Palacios